Target ha creado por primera vez el puesto de director de Inteligencia Artificial y ha elegido a Chandhu Nair para ocuparlo. El movimiento tiene bastante más interés que el simple fichaje de otro ejecutivo tecnológico. La compañía está colocando la IA dentro de su estructura de liderazgo en un momento en el que el comercio minorista intenta convertir años de experimentación con esta tecnología en resultados visibles dentro de las tiendas, la cadena de suministro y la experiencia de compra.
Nair llega procedente de Lowe’s, donde trabajó como vicepresidente sénior de tiendas, datos, IA e innovación. Antes pasó por compañías como Staples y Gap, por lo que conoce un sector en el que aplicar inteligencia artificial tiene poco que ver con enseñar una demo llamativa y mucho con gestionar inventarios, anticipar demanda, ayudar a empleados y conseguir que comprar resulte más sencillo.
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Target también ha incorporado a Purvi Shah como vicepresidenta sénior de experiencia de usuario. Los dos nombramientos apuntan en la misma dirección: tecnología y experiencia de cliente empiezan a tratarse como partes de una misma transformación del negocio.
Target quiere llevar la IA a problemas reales del retail
Hay una frase de Nair que explica bastante bien el enfoque que pretende seguir. Según el nuevo director de IA, las historias importantes alrededor de esta tecnología no ocurrirán en un laboratorio, sino «en primera línea».
Su planteamiento pasa por utilizarla para facilitar una compra, proporcionar mejores herramientas a los trabajadores, tomar decisiones con más información o reducir el tiempo necesario para llevar una nueva idea al mercado. Antes de decidir dónde introducirla, Nair asegura que dedicará tiempo a escuchar a los equipos y observar el negocio desde la perspectiva de clientes, empleados y socios.
Es un matiz importante porque el retail está lleno de posibles aplicaciones de IA, pero eso no significa que todas merezcan dinero, tiempo y recursos. Target ya tiene algunos casos concretos sobre los que construir.
Uno de ellos es Target Trend Brain, una herramienta interna utilizada para detectar tendencias a partir de los estilos, colores y materiales que los consumidores buscan por internet. La compañía también ha experimentado con IA conversacional para ayudar a sus clientes a encontrar regalos durante la temporada navideña.
Con Nair al frente, el siguiente paso pasa por extender este tipo de aplicaciones y trabajar especialmente sobre la gestión del inventario y los procesos internos de toma de decisiones. La intención que transmite el ejecutivo es integrar la IA en las prioridades que Target ya tiene, en vez de construir una estrategia paralela simplemente porque ahora todas las grandes compañías necesitan decir que tienen una.
El director de IA empieza a hacerse un hueco en las grandes empresas
El nombramiento también muestra cómo está cambiando la estructura de poder alrededor de la inteligencia artificial. Durante los primeros años de la actual oleada de IA generativa, muchas empresas repartieron estas iniciativas entre tecnología, datos, innovación o transformación digital. Target ha decidido crear un responsable específico.
No está sola en esta carrera. Walmart está desplegando herramientas y agentes de IA en sus tiendas y cadenas de suministro. Gap ha trabajado con Google Gemini y Best Buy mantiene colaboraciones con OpenAI y Google. El terreno de juego ya no consiste únicamente en probar modelos generativos, sino en descubrir quién consigue introducirlos en operaciones que afectan todos los días a millones de compras.
Eso también cambia lo que se espera de los responsables tecnológicos. Saber mucho de modelos no basta para dirigir esta transición. Hay que entender qué problemas merece la pena resolver, qué procesos conviene modificar y dónde introducir IA genera una mejora que pueda medirse. El propio Nair lo plantea desde esa perspectiva: empezar por el resultado que Target quiere conseguir y decidir después dónde encaja la tecnología.
La diferencia parece pequeña, pero separa dos estrategias bastante distintas. Una busca sitios donde colocar IA. La otra identifica problemas del negocio y comprueba si la IA realmente ayuda a resolverlos.
Mi opinión: tener un director de IA no garantiza absolutamente nada
El nombramiento me parece interesante precisamente porque Target parece estar evitando, al menos en el discurso inicial, uno de los errores más habituales de esta etapa: crear una estrategia de IA desconectada del negocio.
Nombrar un Chief AI Officer queda bien en una nota de prensa, pero el cargo por sí mismo aporta poco. Lo que determinará si la decisión tiene sentido será bastante menos glamuroso: inventarios mejor gestionados, empleados que pierdan menos tiempo, decisiones comerciales más rápidas, mejores recomendaciones y clientes que encuentren antes lo que buscan. Ahí es donde habrá que medir a Chandhu Nair.
También me parece acertado que su primera declaración no consista en prometer una transformación gigantesca. Habla de escuchar, entender las operaciones y buscar dónde la IA puede producir una diferencia concreta. En un mercado saturado de empresas anunciando agentes, automatizaciones y revoluciones cada pocas semanas, empezar por entender el problema antes de desplegar la tecnología es casi una anomalía.
Target tiene además una presión competitiva evidente. Walmart, Gap, Best Buy y otras grandes cadenas ya están moviendo ficha. Quedarse quieto tampoco parece una opción.
Ahora falta lo complicado: demostrar que colocar la IA en el organigrama sirve para colocarla bien en el negocio. Porque contratar a un director de IA es fácil. Conseguir que su trabajo termine mejorando una tienda, una decisión de inventario o la compra de un cliente es donde empieza el examen de verdad.
